¡Hola!

Soy Eli, la persona que se encarga de que todo sea muy lindo para ustedes en Tornasol.

El taller alguna vez fue mi hogar; en ese jardín exploraba y en las habitaciones llenas de libros de arte pasaba el tiempo. Las paredes eran mi lienzo y el cielo mi película favorita.

Después de un largo tiempo de descuido, decidimos recuperar el espacio para que sea un taller de arte, como mi padre hubiera querido. Somos un espacio más familiar y relajado que día a día va mejorando en algo.

Tengo una experiencia autodidacta en el arte desde que era muy pequeña. Ahora soy directora creativa en una empresa de software (lo sé, bastante alejado del mundo glamoroso del arte, pero es un trabajo increíble).

MIS OBRAS

Mis obras se enfocan en la belleza de la naturaleza y la magia que vive dentro de ella. Me encanta trabajar con tintas y escala de grises.

Como maestra, lo que busco transmitir, primero que nada, es la sensibilidad, el autoconocimiento y la tolerancia, antes de perfeccionar la técnica.

La frustración siempre fue el mayor bache en mi camino y hoy busco ayudar a que esa emoción no sea un impedimento para hacer lo que amamos.

Algunas habilidades que forman parte de mi desarrollo creativo: dibujo, pintura, collage, encuadernación, costura y bordado, macramé, cianotipia, entre otras.

EL TALLER

Este espacio ha tenido múltiples vidas. Fue fábrica de textiles, vecindad, hogar y escenario teatral. Cada etapa dejó algo en sus paredes, y hoy el espacio se transforma en un lugar dedicado a la creación artística. El taller sigue evolucionando, sumando técnicas, abriendo puertas, reinventándose. Fiel a esa naturaleza cambiante que lo define desde siempre. Todo ocurre dentro de un jardín privado, donde el aire fresco, la luz natural y la tranquilidad no son un lujo sino parte esencial de cada sesión. Un entorno que invita a soltar el estrés, concentrarse y disfrutar el proceso de crear.